
Grecia ha logrado el gran golpe que vale un billete para Sudáfrica 2010. Contra la mayoría de los pronósticos, el equipo conducido por Otto Rehhagel venció a domicilio a Shevchenko por 1-0 y logró la ansiada clasificación a la Copa del Mundo.El partido tuvo vibraciones acordes con el premio en juego. Ambos equipos se dispusieron a desechar los temores que desembocaron en el tedioso encuentro de ida en el Olímpico de Atenas, aquella insoportable igualdad sin goles de la ida, y bañaron de convicción a sus faenas.
La visita se impuso por inteligencia y oportunismo. Midió el potencial rival, pegó en el momento indicado y luego, apoyado en una buena tarea defensiva, del portero Tzorvas más una buena dosis de fortuna, supo sostener la ventaja.
Ucrania tomó la iniciativa y puso en aprietos a su adversario mediante un tiro libre de Husyev que provocó el lucimiento del portero helénico. la réplica de Grecia fue letal y valió la clasificación: en el minuto 31, una genial asistencia de Samaras dejó a Salpingidis cara a cara con Pyatov. Luego de picar al vacío con astucia, el delantero enfrentó al portero y lo superó con un toque suave, con pie izquierdo, al segundo poste.Ucrania estuvo cerca del empate enseguida, en una maniobra que desperdiciaron entre Husyev y Shevchenko.
Pero desde entonces empezó a anunciarse que la suerte no estaba de su lado. En el complemento se llevó por delante a la formación de Rehhagel y la colocó en apuros en varias oportunidades, pero Grecia logró aguantar y se abrazó a un golpe majestuoso, que valió el premio a su esfuerzo y convicción.
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