
Eslovenia se ha encargado de protagonizar otro de los batacazos de la jornada. El conjunto blanco dejó con las ganas a Guus Hiddink de dirigir una Copa del Mundo con un cuarto seleccionado distinto y obligó a Andrei Arshavin a observar el Mundial desde la TV, tal como sucediera con Zlatan Ibrahimovic. En este partido de vuelta se pudo tomar real conciencia del solitario gol de Pecnik en la fría noche de Muscú, el pasado sábado.
Aquella vez, los rusos habían expuesto todo su potencial, pero el gol visitante le había dejado un sabor agridulce en la boca.Precisamente, aquel bendito tanto de visitante fue lo que le permitió a los eslovenos clasificarse por segunda vez a un Mundial de fútbol.Los dirigidos por Matjaz Kek jugaron con inteligencia durante la primera parte. Lastimaron en el momento justo y se dedicaron a defender la ajustada ventaja en el complemento, junto al reloj y la desesperación rusa como cómplices.
Dedic pudo abrir la cuenta antes de llegar a los 20 minutos, pero la falla en su puntería impidió que los miles de simpatizantes locales presentes en Maribor pudieran desahogar su emoción.Más tarde, Novakovic dispuso de una posibilidad de oro para romper el cero, pero la figura del gran portero Akinfeev le impidió encontrar la justicia en el marcador.Eslovenia pudo llegar al gol recién un minuto antes de que aparezca el descanso.
Birsa lanzó un centro al corazón del área y el propio Dedic estiró su bota derecha para desestabilizar a Akinfeev y establecer la diferencia.Así, Rusia se lanzó en el complemento con todo su arsenal para poder recuperar la ventaja en el resultado global. Pero los nervios le jugaron en contra y las falencias en los últimos diez metros fueron claves para que se le escapara el sueño mundialista.
Encima, Aleksander Kerzhakov se retiró expulsado a los 67 minutos y diezmó aún más el aspecto ofensivo de los visitantes.Mientras Arshavin y Zhirkov intentaron cargarse el equipo al hombro, la figura del portero local Handanovic se estableció como uno de los grandes héroes de la clasificación.
El portero esloveno tapó todo, tanto por cielo como por tierra y evitó que la visita pudiera robar el sueño futbolístico de todo un país.Ya dsobre el final, Zhirkov también vio la tarjeta roja y Rusia terminó por bajar los brazos. Se terminó la historia para los dirigidos por Hiddink. Es hora de las celebraciones eslovenas, que podrán alimentar su papel en la historia de los Mundiales de Fútbol.
Dato 360 grados: Eslovenia y Serbia son los representantes de la antigua escuela Yugoslava. Y la Última participación del equipo esloveno en una competición internacional fue en el mundial del 2002 celebrado en Corea y Japón, en donde perdieron sus tres juegos contra: Sudáfrica, España, y Paraguay.
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